domingo, 26 de agosto de 2012

.......


Psicópatas, seres arrojados al mundo.
Andrés Díaz.

      Hemos creído que una vida pasada fue mejor, que antes eran buenos tiempos, que la prosperidad reinaba en la tierra, pero desgraciadamente no ha sido así, siempre se ha estado mal “la humanidad se encuentra (y sobre esto el acuerdo es unánime) en un estado deplorable. Ahora bien no se trata de ninguna novedad. Si se atreve a mirar atrás, se da cuenta de que siempre ha estado en una situación deplorable. El pasado fardo de desdichas y miserias que lo seres humanos deben soportar, ya sea como individuos o como miembros de una sociedad organizada, es básicamente el resultado del modo extremadamente improbable (y me atrevería a decir estúpido) como fue organizada la vida desde sus comienzos” , si seguimos la historia de la humanidad, siempre ha estado manchada en sangre, en occidente podemos hablar de la biblia, que desde sus inicios está presente la delación, el homicidio, la envidia, la maldad humana, pero no hay que discutir nada, pues así es Dios, él nos creó a su semejanza, no sé qué tan parecido seamos a su imagen, nadie lo sabe.

      Asesinos por naturaleza, film de Oliver Stone, muestra los instintos humanos, los impulsos somáticos materializados en el atropellamiento del otro, el sometimiento y avasallamiento del prójimo, solo por motivos naturales, por biología, por ser así, hacerse así, construir un ideal de mundo así.  ¿Quién no ha tenido el deseo, la idea (imaginado) de matar? ¿Qué tan alejados estamos del deseo de matar? ¿Somos asesinos por naturaleza? ¿Qué tan sanos somos? Los sanos son pocos, vivimos en una sociedad asesina, son poco los buenos, aunque la distancia que hay entre asesinar a alguien y pensar en asesinar a alguien –parafraseando al actor que personifica a Fernando Vallejo en la película La virgen de los sicarios– se llame civilización, esta distancia es muy corta si la medimos en razón de las guerras innumerables que se pueden contar, la historia de la tierra ha sido la historia de las guerras, del asesino.

      En apartes de la cinta podemos analizar una palabra que es mencionada recurrentemente, esta es psicópata, que a su vez hace parte del título de este escrito ¿qué es un psicópata? Según José Sanmartín un psicópata “…es un individuo que padece un profundo trastorno de la personalidad, pero no de la mente. Sabe distinguir perfectamente entre el bien y el mal. Su problema es que le gusta hacer el mal” , es claro que el psicópata es consciente, comprende la realidad, pero no siente remordimiento ante sus acciones, solo justifica sus deseos, pero no todos los psicópatas delinquen “a veces los psicópatas no incurren en delitos porque ocupan puestos en la sociedad en los que su sadismo encuentra una vía adecuada y no punible para realizarse” , así es, podemos estar entre psicópatas y no saberlos, o en el peor de los casos elegir psicópatas sin saberlos –podemos hacer una lista de psicópatas políticos, que no pueden matar con sus manos, pero si producir violencia–. En el film es recurrente la palabra psicópatas tratando de hacer referencia a los asesinos en serie que no siempre son psicópatas, pero en consenso llegaríamos a decir que un asesino en serie es un individuo que presenta una conducta no social desconociendo el sentir del prójimo, él no siente remordimiento.

       Construir una vida en sociedad implica mantener relaciones de poderes con los miembros de la misma, empezando con la familia, siguiendo con la escuela, el grupo de amigos y la ciudad. Cuando los códigos de poder son rotos y mis deseos se hacen acciones y las acciones dañan al otro, el poder general actuara sobre mi conducta, tratando de corregir –mi forma– como lo hace un zapato ortopédico al pie. Aquí, aparece el castigo, la ausencia de libertad para limar la deformidad de la sociedad, la mala conducta. Allí aparece la cárcel como un dispositivo de poder, el sometimiento de las fuerzas, la hipervigilancia. Los medios de comunicación hacen lo propio, hay tantas interpretaciones de la realidad, que se hace complicado comprender la verdad. Lo que hace Stone por un lado y Ferguson –en Inside Job por otro– es denunciar el estado normal de las cosas, develando otra realidad, derrumbando lo que los medios en una interpretación acomoda nos ofrecen a modo de verdad. Stone empuja a reflexionar sobre la composición social, educación, la biología humana, la influencia de la sociedad sobre esta biología humana, la distancia entre la sociedad ideal (armonía económica, bienestar social, cuidado ambiental, etc., como lo muestra Inside Job dando noticia de Islandia antes de la crisis) y la sociedad real, el absurdo de la sociedad en tiempos de la máxima expresión capitalista. La conexión entre el film y el documental –a mi modo de ver– se asienta en hacer ver como psicópatas a los protagonistas, más en asesinos por naturaleza que en Inside Job, pues en el documental los psicópatas importantes, destacados y vistos como ejemplos en la sociedad, son los que llevaron al mundo a la crisis del 2008, estos mismos ocupan cargos importantes en el gobierno de EE.UU., estos grandes asesores también son considerados como psicópatas “…que son sujetos de un elevado coeficiente intelectual, alto estatus socioeconómico y que generalmente ocupan posiciones laborales de poder” , llamados “psicópatas de cuello blanco”, no asesinan, pero, hacen mal. Analicen las conductas de los protagonistas de asesinos por naturaleza, tanto el Mickey y Mallory, Wayne Gale, el periodista, Dwight McClusky alcaide, Jack Scagnetti, el detective, asumen conductas psicópatas desde sus campos acción, ninguno mide las consecuencias de sus acciones, solo de dan rienda suelta a sus instintos. Frente a esto Meckey tiene elabora su propia lógica frente al asesinato:

Inocente ¿quién es inocente Wayne? es solo un asesinato, todas las criaturas lo hacen, de una forma u otra, pero, mira la ciudad una especie mata otra especie, nuestra especie mata otra especie, incluida la selva y lo llaman industria, no asesinato, conozco a gente que se merece morir.

     Para hablar de la conducta humana se debe ver hacia adentro, pensarnos y comparar nuestros deseos con los deseos de los demás, los deseos hechos realidad y los deseos que se quedan en deseos.

      Queda revelado que esta seudo sociedad ideal formada por el capitalismo, el neoliberalismo, “las libertadas” impulsada por la potencia reinante, es un cuento de niños, un paraíso de mentiras en el que pensar es una molestia, el embeleco producido por los media. No basta con halar un gatillo para convertirse en asesino, la implementación de políticas que perjudiquen el interés general y cause el sometimiento de otros y por consiguiente la muerde –en las condiciones que fueren– se debe considerar asesino. Es un problema ingente para la educación, pues en estos mismos sistemas pedagógicos se educan los psicópatas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario