domingo, 26 de agosto de 2012

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En espera de la práctica docente.

Andrés Díaz.

Gozamos en la comprensión inmediata de la figura,
 todas las formas nos hablan;
no existe nada indiferente e innecesario.

Nietzsche.


      El derecho a la vida es el derecho al cuerpo,
a encontrar lo que uno es y todo lo que uno puede ser.

 Guerra.

      El concepto de educación física carece de un sustento consolidado –sin importar las acepciones-. La construcción epistemológica es importante, pero es aún más importante su ubicación dentro de la realidad, el uso para el beneficio en la aplicación ¿Tiene objeto la educación física? ¿Cuáles son las bondades de la educación física en términos sociales? Ahora bien, regresando a las acepciones, apuntaremos a algunos conceptos que conmueven a la reflexión. Además, reconociendo que “el término mismo de educación física es de uso tardío, no aparecerá hasta el siglo XVIII en que lo introducirá el médico suizo Ballesxert en 1762.” (Bernard, 1975, pág. 704) y desde una visión antropológica el término se presenta de modo dualista.

      Educación física recreación y deporte serie lineamientos curriculares áreas obligatorias y fundamentales (2000) conceptualiza lo siguiente, haciendo énfasis en la ley general de la educación, ley 115 de 1994:

Este marco educativo permite elaborar un concepto de educación física como práctica social, como disciplina del conocimiento, como disciplina pedagógica y como derecho del ser humano que la fundamentan como un proceso de formación permanente, personal, cultural y social a través de la actividad física, recreativa y deportiva para contribuir al desarrollo del ser humano en la multiplicidad de sus dimensiones.

      El concepto trata de conciliar con la responsabilidad social que en el marco educativo la educación física no ha conseguido, pues la educación colombiana carece como tal, de elementos contundentes que transforme la realidad social de un país que se mantiene en conflicto, pues lo educativo desborda las límites de lo que conocemos como escuela, haciendo de la labor educativa un esfuerzo escaso que no alcanza a cubrir las necesidades sentidas de una población.

      Manteniéndonos en la misma línea, pero tocando la polisemia de la educación física, podemos encontrar algunos enfoques que nos pueden dar una visión panorámica de la multiplicidad de la educación física en su campo de acción, estos son, la educación, como elemento pedagógico, la salud, emprendiendo una tarea profiláctica y rehabilitadora, competencia, con miras a alcanzar resultados deportivos, recreación, como agente socializador y la expresión corporal como factor emergente de algunas prácticas de las artes escénicas, la danza y la búsqueda de sí partiendo de  la meditación. Pero esto no se detiene acá, pues en el mundo de la practicas corporales podemos encontrar algunos conceptos que tratan de sustituir o superar el concepto de educación física, con el resultado de un mantenimiento conceptual por parte de quienes interactúan con me medio pedagógico, es decir, el concepto de educación física ha sobrevivido a la inclusión de propuestas emergentes que intentan abordar la educación desde el campo del movimiento humano. Eisenberg (2007) asevera lo siguiente:


El término educación física ha propiciado muchos esfuerzos por tratar de encontrar un sustituto que cubriera las carencias que, en uno u otro sentido, se pueden encontrar en él. Así han aparecido expresiones tales como educación del movimiento o para el movimiento, psicomotricidad, cultura física, psicoestética, ejercicio físico, gimnasia, actividad física, educación motriz e, incluso, “deporte” entre otras que, ya sea por ser producto de una determinada moda o tendencia, o por presentar más insuficiencias que el término al que trataban de desplazar no han terminado imponiéndose, habiéndose consolidado, en cambio, la denominación inicial.

      De manera sorprendente la educación física se ha mantenido a pesar de la elaboración de discursos bien confeccionados, de temprana aparición como la educación corporal, educación somática, que en su construcción se desligan de la visión cartesiana, mirando al cuerpo como totalidad, por el contrario, a la cultura cartesiana “los métodos de educación somática, ven a la persona como una unidad biológica que puede pensar y ser consciente y, por esto, es capaz de autorregularse” (Eisenberg & Grasso 2007, p 50).


      Desde esta perspectiva se puede pensar el cuerpo desde otros modos de ser cuerpo, es decir, partiendo de posiciones que se desarticulan de la normatividad, para esto es menester remitirnos a la filosofía para dar respuesta a algunas inquietudes que perturban el orden normal de las cosas. Si “el objeto de estudio de la educación física es el cuerpo en movimiento” ¿Qué es el cuerpo? por un lado, por otro, ¿Cómo se educa ese cuerpo? redundar en el cartesianismo es devolvernos unos pasos, por esto ahondaremos en las concepciones que marcan el cuerpo desde una concepción unitaria, total. Como lo proponía Feuerbach:



Cuando se reduce el cuerpo orgánico a determinaciones abstractas materiales –tal y como aquí [lo] reducen [los materialistas abstractos] a la determinación de una cosa divisible, compuesta por partes-, entonces es evidentemente necesario explicar, a partir de una esencia particular ficticia de propiedades contrapuestas, los fenómenos del cuerpo orgánico que contradicen esta determinación y representación [del cuerpo orgánico]. Sin embargo, estas propiedades las posee ya el cuerpo orgánico en tanto que cuerpo en sí. Él es, a pesar de la multiplicidad de sus partes, “una cosa”, una unidad individual, orgánica. Esta unidad orgánica es el principio de la imaginación y la sensación.


      Aquí, se sobrepasa el idealismo y materialismos que dividen el cuerpo, en razón de la defensa de postulados filosóficos que no comprenden la sensibilidad del cuerpo como un todo, único, indivisible y complejo. Así, la educación física en su afán de abordar lo físico como materia manipulable y transformable ha fracasado, pues entiende al cuerpo como órgano, cuerpo medible, modificable, dejando a un lado la educación y por supuesto abriendo un interrogante fundamental para la refundación de lo corporal, ¿Qué enseña la educación física? ¿En qué sentido se educa al cuerpo? Proseguimos pensando el cuerpo a partir de postulados filosóficos que brindan la posibilidad de pensar nuestra realidad, afirma Sierra (2007).


Nietzsche es, frecuentemente, considerado como el filósofo que con más ardor defendió al cuerpo humano frente al alma. Entre lo apolíneo, es decir lo coherente, lo equilibrado, lo estático, lo medido, lo ordenado, etc., y lo dionisíaco, es decir, lo biológico, lo dinámico, el frenesí, lo impulsivo, lo instintivo, etc.


El valor corporal está por encima del alma, pues es considerada algo minino al lado de la grandeza del cuerpo. Puertas (2001) declara en su tesis doctoral:


K.G.W. VII 3: 36[35], p.289: “Am Leitfaden des Leibes (…) Der menschliche Leib, an dem die ganze fernste und nächste Vergangenheit alles organischen Werden wieder lebendig und leibhaft wird, durch den hindurch, über den hinweg und hinaus ein ungeheuer unhörbarer Strom zu fließen scheint: der Leib ist ein erstaunlicherer Gedanke als die «Seele»”.


Nietzsche es un defensor de los valores corporales, de esta manera, lo recrea Sierra (2007) haciendo cita seguida, “como señala Laín Entralgo (1991, 115-116), de los dos términos utilizados en alemán para designar al cuerpo: "Am Leitfaden des Leibes", "según el hilo conductor del cuerpo" -del cuerpo como Leib, no como Körper-, dijo Nietzsche haber elaborado su pensamiento" y no es para menos que Nietzsche le otorgara estos valores al cuerpo, pues en términos de Planella (2005) “el concepto de Leib expresa la dimensión simbólica, existencial, subjetiva y relacional de la persona y le permite poder interaccionar con otros cuerpos, esto es, con otras personas” y en este sentido y en concordancia con la educación y “el surgimiento de nuevos modelos pedagógicos que apuestan por la dimensión corporal fundamentada también en la idea de un cuerpo Leib, permite desarrollar su dimensión subjetiva” Planella (2005), que propende por lo somático entendido como cuerpo viviente no como cuerpo objeto.

      No se quiere negar la intervención de cuerpo desde algunas ciencias, como la medicina, la sociología, la psicología, tampoco desde algunas disciplinas  que buscan el rendimiento del cuerpo, la competencia deportiva, pero sí, guardar ciertas proporciones con lo educativo, lo técnico.

      Terminando con un abordaje sobre el cuerpo en términos filosóficos, guiado por algunos pensadores disidentes –qué es el cuerpo–, entramos ahora  trabajar sobre ¿Cómo se educa ese cuerpo? desde los mecanismos de poder.

      La escuela funciona como uno de los aparatos ideológicos del estado, que garantiza la reproducción de la fuerza de trabajo concentrada en los impulsos somáticos, la energía producida por la especialidad de las funciones corporales que no pueden ser sustituidas por maquinas, es así que dentro de la escuela la educación física cumple su papel dominador, por ejemplo Castañeda (s.f) menciona lo siguiente:


Una de las tareas fundamentales  que se asignan a la escuela es la educación del cuerpo, la cual se lleva a cabo  básicamente en el área de la educación física, área que  se ha dedicado al  disciplinamiento, al control y a la vigilancia del cuerpo, donde el sujeto es  calificado como un ente orgánico, desligado de su entorno y de su cultura.


      La educación que propende por el cuerpo direcciona sus esfuerzos al perfeccionamiento y sometimiento del sujeto, la educación física busca legitimar el papel del estado incorporándose, haciéndose cuerpo, encarnando al sujeto. Lo que busca la escuela en términos de Foucault –pero que no solo se sujeta a la escuela– es la transformación del cuerpo en un cuerpo dócil, de esta manera, increíblemente nos formamos para ser agentes represivos de cuerpos a favor del aparato ideológico dominante, la escuela. Las técnicas, las prácticas, los discursos con los cuales fuimos formados funcionan como legado del sistema imperante y de cualquier forma los seguimos reproduciendo. La manera de empoderarse del cuerpo se sofistica cada vez más con la aparición de nuevas tecnologías, es recurrente encontrar en los deportes una manera de someter a un pueblo a partir de la exaltación de nacionalismos. La escuela ha hecho su papel de manera impecable, pues la misma ha desbordado las barreras arquitectónicas que la limitan.





BIBLIOGRAFIA.

Bernard, M. et al. Itinéraire d´un concepto. En Esprit, n 5, 1975.  Citado por: Vazquez Gomez, Benilde. La educación física en la educación básica. Madrid: Gymnos, 1989, p. 56.

Castaneda Gloria. (s.f) Dispositivos que utiliza la escuela para domeñar el cuerpo. Recuperado el 20 de marzo de 2012 de sitio digital Biblioteca virtual en educación física: http://viref.udea.edu.co/contenido/pdf/122-dispositivos.pdf

Eisenberg Wieder, Rose & GRASSO, Alicia. Corporeidad, Movimiento y Educación Física, 1992-2004. Introducción conceptual a corporeidad, movimiento y educación física. Tomo I: Estudios cuali-cuantitativos. México, DF. Grupo Ideograma Editores 2007. p. 50.

Eisenberg Wieder, Rose. Corporeidad, Movimiento y Educación Física, 1992-2004. Tomo II: Estudios cuali-cuantitativos. México, DF. Grupo Ideograma Editores 2007. p. 63

Puertas José  (2001). Evolución del pensamiento y la obra de F. Nietzsche, La. Proyecto utópico, ascetismo y simbolismo. Recuperado el 19 de marzo de 2012 de sitio digital Tesis doctorales en red: http://www.tesisenred.net/bitstream/handle/10803/2032/TOL4802.pdf?sequence=2

Feuerbach: "Wider den Dualismus" (II) Recuperado el19 de marzo de 2012 de sitio digital Homo Homini: http://homo-homini.blogspot.com/2011/01/feuerbach-wider-den-dualismus-ii.html

Laín Entralgo, P. (1991): El cuerpo humano. Teoría actual. Madrid: Espasa-Calpe.

Planella, Jordi. Pedagogía y Hermenéutica del Cuerpo Simbólico. En: revista de Educación. No. 336. (Enero-abril 2005). Pág. 189-201. ISSN 0034-8082. www.revistaeducacion.mec.es/re336.htm

Serie Lineamientos Curriculars. Áreas obligatorias y  fundamentales. Educación física, recreación y deporte.  1 ed, Bogotá. Magisterio, 2000, p. 36.

Sierra Miguel. (2007). El cuerpo en la educación física: algunas aportaciones e invitación a la reflexión. Recuperado el 19 de marzo de 2012 de sitio digital Efdeportes: http://www.efdeportes.com/efd115/el-cuerpo-en-la-educacion-fisica.htm

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